Sigue pesando menos de 250 gramos y sigue despegando desde la palma de la mano. Lo que cambia de verdad es todo lo que pasa entre que lo lanzas y que lo recoges.
El DJI Neo original demostró que un dron de menos de 150 gramos podía volar solo, sin mando, con solo pulsar un botón. El Neo 2 no cambia esa idea: la perfecciona añadiendo justo lo que le faltaba al primero para no depender tanto de que todo saliera bien a la primera.
Son cifras de la ficha oficial del fabricante. El Neo 2 llegó a China primero y tuvo lanzamiento internacional progresivo desde finales de 2025; a fecha de esta guía convive en el catálogo con el Neo original, que ha bajado de precio.
El Neo original solo veía hacia abajo, con un sistema de visión pensado para posicionarse y aterrizar, no para esquivar nada por delante. Volar cerca de ramas, de paredes o de gente exigía pilotarlo con mucho cuidado o directamente evitar esos escenarios.
El Neo 2 incorpora un sensor LiDAR en la parte frontal que, combinado con el resto del sistema de visión, le da detección de obstáculos en todas direcciones. Es el primer dron de este tamaño y peso en el catálogo de DJI con esa capacidad, y es la razón principal por la que tiene sentido pagar más que por el Neo original si vas a volar en espacios con cosas de por medio: interiores, jardines con árboles, seguimiento de personas en movimiento.
El peso manda, pero ya no es lo único que manda. Los dos modelos se quedan por debajo de los 250 gramos y se acogen a la misma franja de facilidades que explicamos en qué cambia de verdad por debajo de los 250 gramos. La diferencia entre uno y otro ya no está en el papeleo, está en qué tan seguro es volar cerca de algo.
El sensor sigue siendo de 1/2 pulgada y 12 MP —no ha crecido—, pero el Neo 2 añade un gimbal mecánico de 2 ejes donde el original se apoyaba solo en estabilización electrónica, y sube el techo de vídeo a 4K a 60 fps (con cámara lenta 4K a 100 fps) frente a los 30 fps del Neo. Para quien graba deportes o seguimiento de movimiento rápido, esos 60 fps sí se notan al reproducir a cámara lenta o al estabilizar en la edición.
Sigue siendo un sensor pequeño pensado para redes sociales y recuerdos, no para encargos profesionales de vídeo: para eso, la comparativa de qué cámara llevas en cada gama de precio explica dónde empieza a notarse un sensor mayor.
La batería mayor (1.606 mAh frente a la anterior) sube la autonomía anunciada a unos 19 minutos, y la velocidad máxima pasa de 8 a 12 m/s en modo deportivo. El Neo 2 también mantiene y mejora el control por gestos que hizo popular al Neo original: separar las palmas para alejarlo, juntarlas para acercarlo, todo sin mando ni móvil.
El Neo 2 le encaja a quien vaya a volar cerca de obstáculos reales —interiores, vegetación, seguimiento de personas en movimiento— y valore no tener que pilotar con el freno de mano puesto todo el rato. También a quien quiera 4K/60 para ralentizar planos de acción.
El Neo original sigue siendo suficiente para quien solo quiere un dron de mano ligero para vídeos sencillos al aire libre, sin obstáculos cerca, y prefiere pagar menos: con la llegada del Neo 2, su precio ha bajado y sigue siendo la puerta de entrada más barata al catálogo DJI.
Pesar menos de 250 gramos no exime del trámite básico: por llevar cámara, hace falta registrarse como operador en AESA y poner el número de operador con una placa identificativa. Y antes de volar, comprobar dónde está permitido hacerlo, porque el tamaño del dron no cambia esa parte.
Si estás comparando modelos, sigue por cómo elegir dron o revisa el resto del catálogo en el hub de DJI.