La familia de plataformas profesionales de DJI Enterprise ordenada según sus fichas oficiales: peso, autonomía, protección y qué debes plantearte antes de comprar o contratar.
«DJI Matrice» no es un dron, es una familia de plataformas profesionales de la división Enterprise de DJI, pensadas para inspección, topografía, seguridad pública, cartografía o agricultura de precisión. A diferencia de los modelos de consumo, aquí lo que se compra no es una cámara con alas, sino una aeronave sobre la que se montan cargas útiles distintas: cámaras térmicas, telémetros láser, sensores de cartografía o altavoces. Esta guía ordena la gama con lo que dice cada ficha oficial y explica qué mirar antes de plantearte uno.
Los datos proceden de las fichas de especificaciones publicadas por DJI Enterprise (Serie Matrice 4, Serie Matrice 30, Matrice 350 RTK y Matrice 400), consultadas el 25 de septiembre de 2026. No son pruebas nuestras, y no damos precios: los equipos Enterprise se cotizan con distribuidor y varían según el pack. Para situar la gama dentro del uso profesional, tienes nuestra guía de dron profesional.
Según la ficha de la Serie Matrice 4, el peso de despegue con hélices es de 1.219 g y el máximo de despegue de 1.420 g con hélices estándar. Anuncia hasta 49 minutos de vuelo sin viento (46 con hélices de ruido bajo), 42 minutos en vuelo estacionario y una distancia máxima de vuelo de 35 km sin viento. La carga útil máxima que indica es de 200 g y la resistencia máxima al viento, de 12 m/s. Es la opción compacta para quien busca portabilidad y cámaras integradas más que soportes para instrumentos pesados.
La ficha de la Serie Matrice 30 da un peso de 3.770 ± 10 g con dos baterías y un máximo de despegue de 4.069 g. Añade un dato de interés para Europa: el peso máximo de despegue para la certificación C2 en la UE es de 3.998 g. Anuncia hasta 41 minutos de vuelo y 36 de vuelo estacionario, protección IP55 y resistencia al viento de 12 m/s. Es una plataforma plegable pensada para desplegarse con rapidez.
La ficha del Matrice 350 RTK indica un peso aproximado de 3,77 kg sin baterías con un solo estabilizador inferior, un peso máximo de despegue de 9,2 kg y hasta 55 minutos de vuelo (medidos sin carga útil, a unos 8 m/s y sin viento; la propia ficha advierte de que son datos de referencia). Declara protección IP55 y una resistencia al viento de 12 m/s. La ficha precisa que las cargas útiles de terceros solo son compatibles si están certificadas y desarrolladas con el SDK de cargas de DJI. Es la referencia clásica para inspección de infraestructuras y cartografía.
La ficha del Matrice 400 da un peso de despegue de 5.020 ± 20 g sin baterías y 9.740 ± 40 g con ellas, y un peso máximo de despegue de 15,8 kg. Su carga útil máxima es de 6 kg (medida en el tercer conector del estabilizador, a nivel del mar, y disminuye con la altitud, según la propia ficha). Anuncia hasta 59 minutos de vuelo sin viento (unos 53 con el paracaídas DJI AP100), 53 minutos en vuelo estacionario con la cámara H30T, una distancia máxima de vuelo de 49 km, protección IP55 y un rango de temperatura de funcionamiento de −20 a 50 °C sin radiación solar.
Los pesos por sí solos ya avisan de algo: una aeronave de más de 9 kg no se opera como un dron de consumo, y el régimen normativo es otro.
Aunque cada modelo Enterprise tiene su propio marco, la regla general es que la categoría, la clase y la operación (abierta, específica) determinan qué necesitas. En España, la información oficial sobre formación y examen de la categoría abierta está en la página de AESA, y una operación profesional con aeronaves de este tamaño puede exigir autorizaciones o declaraciones específicas que no cubre un certificado básico. Empieza por nuestra guía de normativa de drones en España y por el registro de operador. No damos aquí una conclusión legal sobre qué categoría corresponde a cada modelo, porque depende de la clase concreta, la configuración y el tipo de operación: consulta a AESA o a un profesional antes de operar.
En una plataforma Enterprise la aeronave es solo la mitad de la decisión. La otra mitad es qué se cuelga de ella. Los tipos de instrumento más habituales en este tipo de trabajo son:
Antes de decidir por un modelo, comprueba qué cargas útiles admite oficialmente, cuántas puede llevar a la vez y con qué peso máximo. La ficha de cada modelo lo indica, y ya hemos visto que ese dato varía mucho entre la serie compacta y las plataformas grandes.
Una aeronave de este tipo no se usa con una sola batería. Un día de trabajo real exige varias, un sistema de carga rápida, una fuente de energía en campo (generador o estación de carga) y un cuidado estricto del ciclo de vida de cada batería. A ello se suman las hélices de repuesto, los estuches de transporte, el mando con pantalla y la tarjeta de memoria. El coste de todo ese ecosistema puede pesar tanto como el de la propia aeronave, y conviene presupuestarlo desde el principio.
Hay además una cuestión de temperatura. La ficha del Matrice 400 indica un rango de funcionamiento de −20 a 50 °C sin radiación solar; para el resto de modelos, revisa el rango específico en la ficha, porque las baterías pierden rendimiento con el frío y un trabajo invernal puede reducir de forma sensible la autonomía anunciada.
Una plataforma profesional trabaja más horas y en peores condiciones que un dron de ocio, así que el mantenimiento forma parte del presupuesto: revisión de hélices y motores, limpieza tras trabajar con polvo o humedad, actualización de firmware y registro de ciclos de cada batería. Llevar un cuaderno de vuelo con cada operación es una buena costumbre y, en operaciones profesionales, suele ser también una obligación documental.
Antes de mirar modelos, define el trabajo: qué vas a medir o inspeccionar, con qué frecuencia y con qué precisión. Un dron de consumo con buena cámara resuelve muchas inspecciones puntuales; un Matrice se justifica cuando necesitas carga útil específica (térmica, láser, zoom potente), robustez en exterior, precisión RTK o una flota gestionada. También cuenta el coste total: formación, seguros, mantenimiento, baterías y software. Y conviene valorar el alquiler o la contratación de un operador antes de comprar, sobre todo si el uso será esporádico.
Es una familia de plataformas profesionales de DJI Enterprise sobre las que se montan cargas útiles intercambiables, como cámaras térmicas o sensores de cartografía. Incluye, entre otros, la Serie Matrice 4, la Serie Matrice 30, el Matrice 350 RTK y el Matrice 400.
Depende del modelo y de la carga: según las fichas oficiales, hasta 49 minutos en la Serie Matrice 4, 41 en la Serie Matrice 30, 55 en el Matrice 350 RTK y 59 en el Matrice 400, siempre en condiciones ideales y sin viento.
Desde unos 1,2 kg de peso de despegue en la Serie Matrice 4 hasta 15,8 kg de peso máximo de despegue en el Matrice 400, según sus fichas oficiales.
Depende del modelo, su clase y del tipo de operación. Las aeronaves pesadas o las operaciones profesionales pueden exigir requisitos distintos de la categoría abierta básica; consulta a AESA antes de operar.
Varios modelos declaran protección IP55 en su ficha oficial, aunque DJI advierte de que ese índice no es permanente y puede disminuir con el desgaste.
No damos precio: los equipos Enterprise se cotizan a través de distribuidores y varían según el pack, las cargas útiles y los accesorios incluidos.