No es una cámara "de más": ve calor donde la vista y una cámara normal no ven nada, y eso cambia por completo para qué se usa un dron.
Una cámara térmica no fotografía luz, fotografía temperatura. En vez de captar lo que refleja un objeto, mide la radiación infrarroja que emite y la convierte en una imagen donde cada tono representa un grado distinto. Montada en un dron, esa diferencia abre usos que una cámara normal, por buena que sea, no puede cubrir.
El referente del segmento profesional es el DJI Mavic 3T (también llamado Mavic 3 Enterprise Thermal): combina una cámara térmica radiométrica de 640×512 px con una cámara de gran angular de 48 MP y otra con zoom de largo alcance, más un módulo RTK opcional para precisión centimétrica, y ofrece hasta 45 minutos de autonomía. Es el dron que más se ve en manos de bomberos, protección civil y empresas de inspección industrial en España.
Autel Robotics tiene su propia alternativa real en el mismo segmento con la gama EVO II Dual, con sensor térmico y visual combinados. Ambos fabricantes se mueven en un rango de precio muy superior al de un dron de consumo — estamos hablando de equipo profesional, no de un accesorio de aficionado — así que conviene pedir presupuesto actualizado a un distribuidor antes de decidir, más que fiarse de un precio de catálogo desactualizado.
No hace falta cámara térmica para casi nada recreativo. Si lo que buscas es grabar vídeo o hacer fotografía aérea normal, el gasto extra de un sensor térmico no se traduce en mejor imagen — al contrario, la resolución térmica suele ser bastante más baja que la de una cámara visual equivalente. Es una herramienta de trabajo, no una mejora de cámara.
A efectos de AESA, un dron con cámara térmica es un dron con cámara: exige registro de operador igual que cualquier otro. Lo que sí complica el papeleo es el tipo de misión habitual en este uso — volar de noche, cerca de estructuras o fuera de las distancias de seguridad de la categoría abierta — que en la práctica suele obligar a tramitar una autorización de categoría específica, como ya vimos al hablar de la normativa de drones en España.
Si lo tuyo es la imagen de calidad más que la detección de calor, empieza por fotografía aérea con dron o por drones para grabar vídeo, los dos usos donde de verdad se nota el sensor visual.